De excursión entre volcanes
Hola lagartijas, se que os he abandonado un poco, no me culpéis. Espero que sepáis perdonarme pero es que hemos vivido tanto y tan el presente Belén y yo, que prácticamente no ha habido tiempo de escribir.
Hoy quería poneros al día de todo lo vivido hasta el momento. Para empezar, deciros que, después de todas las historias vividas, Chile no tiene otra palabra que lo defina sino ESPECTACULAR, así en mayúsculas.
Ahora vamos a hablar de una historia en concreto, que se remonta al 26 de Agosto. En invierno aún, cuando Belén fue de excursión a conocer al resto de valientes de cualquier parte del mundo que se habían atrevido a pisar Chile, y habían coincidido en la Universidad de los Lagos.
Era un día raro, había ilusión por todos lados y se escuchaban acentos de demasiados países distintos dentro de un solo autobús que salía de Osorno e iba a Puerto montt a recoger más estudiantes. Belén iba sentada con Carlota, una amiga gallega que conoció por casualidad en la Policía de investigación, haciendo el papeleo de su estancia, y con la que empezaba a tener confianza y llevarse muy bien. Yo notaba como le brillaban los ojitos a Belén, por no saber a quien y qué se iba a encontrar, pero a la vez estaba sola y era consciente de ello, aún había desconfianza y la típica intranquilidad que mantiene a mi compañera de aventuras siempre viva.
Primero nos llevaron al volcán Osorno, repleto de nieve espesa y de un blanco poco normal. Hacía demasiado frío allí arriba (tened en cuenta que soy una lagartija desnuda). Pero rápido nos pusimos a andar subiendo al volcán donde las vistas eran cada vez más espectaculares y la nieve cada vez mayor.
Después de una paliza tremenda, volvimos a montar en el autobús y pude sentir el alivio de Belén al dejar de pasar tanto frío, a pesar de sus 8 capas de ropa. Ahora nos llevaban a laguna verde, como su propio nombre indica, el color no se puede explicar con palabras. Allí estuvieron comiendo y conociendo un poco más las culturas que giraban alrededor, nos echamos unas buenas risas y partimos hacia los Saltos del Petrohue.
Para contar lo que Belén vivió en los Saltos del Petrohue, necesitaría otra entrada completa. Intentaré definirlo lo mejor que pueda, y creo, que la expresión ''Se quedó con la boca abierta'' viene bastante acorde con esta situación. Imaginaos, enormes cascadas del agua más azul y más pura que vuestra mente alcance a ver, desembocando con la fuerta brutal del agua en un río, que se llevaba a cada mínima gota que conformaba aquel espectáculo hasta su inexistencia en el horizonte.
Sin duda, uno de los mejores paisajes que los ojitos de Belén han podido contemplar nunca. He de decir que yo me quedé impactado también, me entraron ganas de saltar de la oreja de Belén a darme un chapuzón, pero como soy un lagartijo responsable, me controlé.
Saltos de Petrohué (Osorno, Chile)
Después de estar horas contemplando esa maravilla, la última parada, El lago de todos los santos. Con el volcán Osorno de fondo y la tranquilidad de su agua, se respiraba magia.
Fue una experiencia brutal, enriquecedora a nivel de culturas y a nivel de paisajes. Llegamos a casa de noche, con un cansancio digno de ver en la cara de Belén, pero con una sonrisa más digna de ver aún.
Y ahora... a apagar la luz. Que requetebien sienta dormir con sueño después de un día tan bueno.
Besos de lagartijo. Nos vemos pronto.
Hoy quería poneros al día de todo lo vivido hasta el momento. Para empezar, deciros que, después de todas las historias vividas, Chile no tiene otra palabra que lo defina sino ESPECTACULAR, así en mayúsculas.
Ahora vamos a hablar de una historia en concreto, que se remonta al 26 de Agosto. En invierno aún, cuando Belén fue de excursión a conocer al resto de valientes de cualquier parte del mundo que se habían atrevido a pisar Chile, y habían coincidido en la Universidad de los Lagos.
Era un día raro, había ilusión por todos lados y se escuchaban acentos de demasiados países distintos dentro de un solo autobús que salía de Osorno e iba a Puerto montt a recoger más estudiantes. Belén iba sentada con Carlota, una amiga gallega que conoció por casualidad en la Policía de investigación, haciendo el papeleo de su estancia, y con la que empezaba a tener confianza y llevarse muy bien. Yo notaba como le brillaban los ojitos a Belén, por no saber a quien y qué se iba a encontrar, pero a la vez estaba sola y era consciente de ello, aún había desconfianza y la típica intranquilidad que mantiene a mi compañera de aventuras siempre viva.
Primero nos llevaron al volcán Osorno, repleto de nieve espesa y de un blanco poco normal. Hacía demasiado frío allí arriba (tened en cuenta que soy una lagartija desnuda). Pero rápido nos pusimos a andar subiendo al volcán donde las vistas eran cada vez más espectaculares y la nieve cada vez mayor.
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| Volcán Osorno |
Para contar lo que Belén vivió en los Saltos del Petrohue, necesitaría otra entrada completa. Intentaré definirlo lo mejor que pueda, y creo, que la expresión ''Se quedó con la boca abierta'' viene bastante acorde con esta situación. Imaginaos, enormes cascadas del agua más azul y más pura que vuestra mente alcance a ver, desembocando con la fuerta brutal del agua en un río, que se llevaba a cada mínima gota que conformaba aquel espectáculo hasta su inexistencia en el horizonte.
Sin duda, uno de los mejores paisajes que los ojitos de Belén han podido contemplar nunca. He de decir que yo me quedé impactado también, me entraron ganas de saltar de la oreja de Belén a darme un chapuzón, pero como soy un lagartijo responsable, me controlé.
Saltos de Petrohué (Osorno, Chile)
Después de estar horas contemplando esa maravilla, la última parada, El lago de todos los santos. Con el volcán Osorno de fondo y la tranquilidad de su agua, se respiraba magia.
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| Lago de Todos los Santos (Osorno, Chile) |
Y ahora... a apagar la luz. Que requetebien sienta dormir con sueño después de un día tan bueno.
Besos de lagartijo. Nos vemos pronto.








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