Descubriendo el sur
¡Hola amigos!
Hoy quería deciros que ya llevamos casi dos semanas en Chile, y que las cosas mejoran, como era de esperar.
A pesar de que solo ha salido el sol tres veces contadas en estas últimas dos semanas, Belén y yo hemos aprovechado para salir y conocer un poquito más de Osorno. A Belén le encantaron las casas de colores del barrio de los Notros y yo me sentí como en casa al ver lo bonita que era la zona de ovejería, con un paseo verde al lado del río Rahue y un puente colgante rojo que ya no nos gustó tanto cuando lo tuvimos que cruzar.
Son las dos zonas que mas nos gustan de Osorno por ahora, aunque también hemos conocido otras cosas, como algún que otro museo de historia de la ciudad y la universidad.
La universidad nos sorprendió, ya que parecía de lo mas normal y simple desde el exterior pero al entrar vimos que la mayoría de sus paredes estaban pintadas con mensajes defendiendo la educación o simplemente con dibujos artísticos muy currados. La verdad es que también nos gustó.
Por otro lado, hemos conocido a gente nueva y también empieza a nacer confianza con gente que ya conocíamos. Belén va siendo ella misma cada vez un poco más, aunque aún con desconfianza.
Dentro de poco viene una chica gallega que Belén conoció la semana pasada a vivir a casa, una casa que mi dueña siente cada vez mas acogedora y cada vez más suya. Ella está contenta, porque la chica gallega le cae genial y han hecho buena amistad en poco tiempo.
Además, este fin de semana lo pasamos en Lago Ranco, un pueblecito relativamente cercano a Osorno donde vive la abuela de un amigo chileno que nos invitó. Hemos tenido algo de mala suerte porque nos ha llovido todo el fin de semana y no hemos podido disfrutar, ni conocer bien el lago y el pueblo, pero aún así han sido dos días agradables donde hemos comido muchas sopaipillas (masa de harina de trigo frita en aceite) con mermelada y queso fundido y hemos visto películas, conocido las historias de una abuela con mas pasado argentino que chileno y paseado por las orillas del lago con gorros, bufandas y abrigos mientras nos mojábamos igual.


Pueblo de Lago Ranco, región de los ríos, Chile.

Lago Ranco Bandurría en el lago Ranco
Como lagartija, nunca pensé que pudiera ver, conocer y sorprenderme con tantas cosas nuevas. Nos está encantando descubrir. Ojalá sigamos así. Lo que parece que tenemos muy claro Belén y yo, aunque no nos comuniquemos verbalmente, es que no nos podemos ir de aquí sin conocer lo máximo posible, así que a ponerse la térmica, el chaleco de lana, el abrigo, el gorro, guantes, bufanda, paraguas (es que hace mucho frío) y mochila al hombro para seguir.
Nos vemos pronto.
Besos de lagartijo.
Hoy quería deciros que ya llevamos casi dos semanas en Chile, y que las cosas mejoran, como era de esperar.
A pesar de que solo ha salido el sol tres veces contadas en estas últimas dos semanas, Belén y yo hemos aprovechado para salir y conocer un poquito más de Osorno. A Belén le encantaron las casas de colores del barrio de los Notros y yo me sentí como en casa al ver lo bonita que era la zona de ovejería, con un paseo verde al lado del río Rahue y un puente colgante rojo que ya no nos gustó tanto cuando lo tuvimos que cruzar.
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| Barrio ''Los Notros'' (Osorno, Chile) |
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| Puente colgante del río Rahue |
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| parque de ovejería (río rahue) |
Son las dos zonas que mas nos gustan de Osorno por ahora, aunque también hemos conocido otras cosas, como algún que otro museo de historia de la ciudad y la universidad.
La universidad nos sorprendió, ya que parecía de lo mas normal y simple desde el exterior pero al entrar vimos que la mayoría de sus paredes estaban pintadas con mensajes defendiendo la educación o simplemente con dibujos artísticos muy currados. La verdad es que también nos gustó.
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| Universidad de Los Lagos (Osorno) |
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| Universidad de Los Lagos (Osorno) |
Dentro de poco viene una chica gallega que Belén conoció la semana pasada a vivir a casa, una casa que mi dueña siente cada vez mas acogedora y cada vez más suya. Ella está contenta, porque la chica gallega le cae genial y han hecho buena amistad en poco tiempo.
Además, este fin de semana lo pasamos en Lago Ranco, un pueblecito relativamente cercano a Osorno donde vive la abuela de un amigo chileno que nos invitó. Hemos tenido algo de mala suerte porque nos ha llovido todo el fin de semana y no hemos podido disfrutar, ni conocer bien el lago y el pueblo, pero aún así han sido dos días agradables donde hemos comido muchas sopaipillas (masa de harina de trigo frita en aceite) con mermelada y queso fundido y hemos visto películas, conocido las historias de una abuela con mas pasado argentino que chileno y paseado por las orillas del lago con gorros, bufandas y abrigos mientras nos mojábamos igual.
Pueblo de Lago Ranco, región de los ríos, Chile.
Lago Ranco Bandurría en el lago Ranco
Como lagartija, nunca pensé que pudiera ver, conocer y sorprenderme con tantas cosas nuevas. Nos está encantando descubrir. Ojalá sigamos así. Lo que parece que tenemos muy claro Belén y yo, aunque no nos comuniquemos verbalmente, es que no nos podemos ir de aquí sin conocer lo máximo posible, así que a ponerse la térmica, el chaleco de lana, el abrigo, el gorro, guantes, bufanda, paraguas (es que hace mucho frío) y mochila al hombro para seguir.
Nos vemos pronto.
Besos de lagartijo.






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